Apocalipsis 12:4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.
Proverbios 12:5
Proverbios 12:5 Los pensamientos de los justos son rectitud; Mas los consejos de los impíos, engaño.