Apocalipsis 19:12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.
2 Corintios 1:22
2 Corintios 1:22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.