Jeremías 2:25 Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay remedio en ninguna manera, porque a extraños he amado, y tras ellos he de ir.
Deuteronomio 33:25
Deuteronomio 33:25 Hierro y bronce serán tus cerrojos, Y como tus días serán tus fuerzas.