Jueces 11:35 Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme.
Proverbios 26:1
Proverbios 26:1 Como no conviene la nieve en el verano, ni la lluvia en la siega, Así no conviene al necio la honra.