Jeremías 17:17 Libro: Jeremías 17 Jeremías 17:17 No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo.
Lucas 7:38 Libro: Lucas 7 Lucas 7:38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.
Job 41:32 Libro: Job 41 Job 41:32 En pos de sí hace resplandecer la senda, Que parece que el abismo es cano.