Romanos 8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
Mateo 5:8
Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.