Eclesiastés 2:20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.
Lamentaciones 3:54
Lamentaciones 3:54 Aguas cubrieron mi cabeza; yo dije: Muerto soy.
Eclesiastés 2:20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría.