Eclesiastés 4:8 Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
1 Corintios 12:22
1 Corintios 12:22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;