1 Tesalonicenses 2:5 1 Tesalonicenses 2:5 Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;
1 Pedro 3:3 1 Pedro 3:3 Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos,
Salmos 127:3 Salmos 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Génesis 35:8 Génesis 35:8 Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut.
1 Tesalonicenses 2:7 1 Tesalonicenses 2:7 Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.
Génesis 31:50 Génesis 31:50 Si afligieres a mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo…
2 Corintios 4:5 2 Corintios 4:5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de…