Isaías 50:7 Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
Salmos 2:8
Salmos 2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.