Jueces 15:14 Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.
Salmos 37:24
Salmos 37:24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano.