Malaquías 3:15 Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.
Salmos 36:2
Salmos 36:2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, De que su iniquidad no será hallada y aborrecida.