Nehemías 4:7 Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho;
Eclesiastés 10:13
Eclesiastés 10:13 El principio de las palabras de su boca es necedad; y el fin de su charla, nocivo desvarío.