Salmos 102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.
1 Tesalonicenses 2:9
1 Tesalonicenses 2:9 Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a…
Salmos 102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.