Hechos 1:26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.
Por tanto es claro que queda un descanso sabático para el pueblo de Dios. Pues quien entra en su descanso, también él descansa de sus trabajos, al igual que Dios de los suyos. Esforcémonos, pues, por entrar en ese descanso, para que nadie caiga imitando aquella desobediencia. Hebreos 4:9-11...